Cuando mis ojos se desvelan,
ella llega con ambiente sumiso,
acerca su tierna carne,
y se entrega sin compromiso.
Libres de culpa están,
en tierra desolada se encuentran,
tierra de nadie,
mas, la tierra es nuestra.
Querer lo que exijo,
exigir sin temor,
disfrutar del libre pálpito,
sentir tu corazón.
Sin vergüenza alguna,
sin algún motivo,
me entrego al placer,
solo si es contigo.
El destino lo perdura,
la historia lo recuerda,
el límite lo satura,
y el amor lo condena.
No se deberá persuadir,
la memoria quizás lo oculte,
elegir, se podrá,
esquivar, es imposible de evadir.
Pino...
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