Sin un punto fijo y estricto,
Divagando me encuentro nuevamente,
Son cosas que quedan en la mente,
Y dicto sin falta de ánimo.
Verdades que quizás el mundo tema,
Mentiras que nos guste ocultar,
Escondites en donde nos sentimos a gusto,
A decirlas me animo, yo no me asusto.
No hay porque temer,
La verdad es símbolo de poder,
La mentira es sinónimo de cobardía,
La mentira gana todavía.
El día en que la gente comience,
A pensar de manera definida,
Deje de lado las comodidades,
Y razone en mente fría.
Ese día podremos ser libres,
No estamos destinados a perder,
Solo lo físico tiende a perecer,
El Espiritu frente a todo vivirá.
Valiente y tenaz arma,
Tan frágil como un cristal,
Tan honorable como un dios,
Tan débil como tu alma.
Pino…